El ciclo de moldeo por inyección es el eslabón central de la fabricación de precisión, y determina directamente la calidad del producto, la eficiencia de la producción y el coste. Se refiere a un ciclo completo que comienza con el cierre del molde, sigue con la inyección, el empaquetado, el enfriamiento, la apertura del molde, la expulsión y el retorno al estado de cierre. La clave de la optimización del ciclo reside en lograr un tiempo óptimo, garantizando la calidad en lugar de la compresión ciega, y es necesario controlar con precisión los puntos clave de cada etapa.